En mi primer reporte habia dicho que estaba maravillado de la amabilidad de la gente del Ecuador, lo sigo sosteniendo y me parece que es lo mejor que tiene el pueblo. Ahora vamos a analizar la polaridad de la palabra "Amabilidad". Como he dicho he conocido todo lo bueno, excepto cuando a la gente de Lan se le ocurrió suspender el viaje del sábado por la noche por motivos técnicos. Con nosotros viajaban más de 40 ecuatorianos que iban a ver el partido con Argentina en Buenos Aires. Cuando por los altavoces dijeron que se suspendia el vuelo, ¿quienes eramos los que reclamabamos? Los argentinos y los chilenos (por cierto me sorprendieron con su agresividad, muchachos, cada vez somos mas hermanos!). En cambio los ecuatorianos siguieron con su "amabilidad". En ese momento imaginaba si a la hinchada de cualquier club argentino se le suspendia un vuelo....". En fin, allí los quería un poco mas furiosos, pero me siguieron demostrando su paciencia y amabilidad.
Otro tema interesante es que todavia no escuche a nadie hablar mal del alcalde de Guayaquil, estimo que sí habrá gente descontenta y sin confianza, pero no la encontré aun. Esto tambien me parece increible porque se suele hablar mal de los gobernantes.
Inspiración (¿?) Instantánea
lunes 23 de junio de 2008
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1 comentarios:
Hola Guillermo..
Todavia no encuentras gente que hable mal del alcalde, porque es el mejor que hemos tenido en los ultimos tiempos. Cuenta con una aceptación bastante amplia, y a todo nivel.
Con respecto a la "amabilidad" ecuatoriana es totalmente cierto. Yo creo que un poco de esa "pasión" de otros hermanos latinoamericanos, no nos vendria mal, cuando se trata de reclamar.
Muchos saludos, cuando regreses por Guayaquil, avisame.
Francisco Arcos
farcos100@hotmail.com
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