Inspiración (¿?) Instantánea

lunes 22 de septiembre de 2008

Adios Rick


Seguro que no tiene nada que ver con lo mio, asi que si no lo quieren leer, ningún problema. Hoy se cumplió una semana de la muerte de Rick Wright, tecladista de Pink Floyd. A mi me tomó por sorpresa, ya que estoy en plena temporada alta y cuando regresé a casa y visite La Nación, no entendía nada.


Hay dos mensajes que me gustaron mucho, el de David Gilmour


"Nadie puede reemplazar a Richard Wright. El era mi compañero musical y mi amigo. En el qué o quién era Pink Floyd la importancia de Rick siempre era olvidada. El era gentil, sumiso e introvertido pero su voz llena de alma y su forma de tocar eran vitales, componentes mágicos de nuestro más reconocido "sonido Pink Floyd". Nunca he tocado con otro como el. La mezcla de sus manos y voz y nuestra telepatía musical tuvo su mayor florecer en "Echoes" de 1971...Desde mi punto de vista todos los grandes momentos de PF son aquellos en los que el estuvo...Después de todo, sin 'Us and Them' y 'The Great Gig In The Sky', ambas escritas por el, que habría sido de 'The Dark Side Of The Moon'? Sin su tranquilo "touch" el álbum 'Wish You Were Here' no habria sido tanto...En nuestro periodo medio, por muchas razones el perdió su rumbo por un tiempo, pero a comienzos de los 90, con "The Division Bell", su vitalidad, chispa y humor retornaron a el y después la reacción de la audiendia en sus apariciones en mi gira del 2006 fueron muy "constructivas" y como muestra de su modestia esas ovaciones eran una gran sorpresa para el (no así para el resto de nosotros).Como Rick, no encuentro fácil expresar mis sentimientos en palabras, pero lo amé y lo extrañaré enormemente".



David Gilmour Lunes 15 de Septiembre de 2008


El mensaje de Roger Waters, fue una foto (la cual adjunto), con las velas apagadas en el lado derecho, el lugar que el utilizaba para tocar el teclado.
En fin, a mi me tocó la Pink Floyd manía aproximadamente a los 15 años, y casi toda la discografía me parecn genial y me relajan por completo, mejor que tres días de Spa, ir a ver las pirámides en Egipto o visitar algún lugar exótico.
Tuve oportunidad de ver a Pink Floyd, sin Waters, en Monza en el año 1989, dos meses antes del concierto en Venezia por todos recordado. Vi a a Roger Waters en Buenos Aires, tuve incalculables cantidad de horas invertidas con mis amigos del barrio (El Turco, Ale y Sebas) hablando de Pink Floyd, horas de caminata buscando lugares donde vendan perlitas y hasta me fui a Londres a hacer un City Tour (organizado por mi) y recorrer junto a mi esposa (transportando en su pancita a Abril de 5 meses), los lugares mas emblemáticos por donde pasó el grupo En fin, un verdadero cholulo. (que no le da la cara para pedir un autógrafo)
Gracias Rick, en algún momento de mi vida organicé mi muerte (a eso de los 18 años) y pensaba... si Dios me deja cuarenta minutos, luego de despedirme de mis seres queridos, quisiera escuchar Brain Demage, Echoes & Comfortably Numb. Hoy sigo pensando lo mismo.


Nota en La Gaceta de Tucuman

Invitado por Paula Molinari y la Fundación del Tucumán, estuve el 5 y 6 de septiembre pasado dictando un modulo para un Programa Ejecutivo de Recursos Humanos. Creo que los agradecimientos nunca están de más, es por ello que agradezco a Eduardo Ricobelli y su equipo. El Director de la Escuela es una verdadera locomotora que me programó la jornada académica, entrevistas con directivos, una nota con el Diario La Gaceta que me realizó Marcelo Aguaysol, la visita al Cerro San Javier y un tour de compras en los monjes Benedictinos. También agradezco al grupo humano que me tocó entrenar, gente muy participativa, abierta y con ganas de aprender y transmitir sus conocimientos.

Gracias a todos!

Los dejo con la nota

Reuniones de trabajo, una película de acción

http://www.lagaceta.com.ar/nota/289559/Economia/Reuniones_trabajo_una_pelicula_accion.html

En un mundo de celebridades, los trabajadores buscan asumir un rol cada vez más protagónico en los encuentros laborales.
LUZ, CAMARA, ACCION. Francis Ford Coppola parece darle instrucciones a los trabajadores para que pasen de la planificación a la acción.
Sentirse parte de las metas motiva al equipo Decir “muchas gracias” tiene un valor incalculable La antigüedad favorece más a las abogadas que a las vendedoras


Convertido en director de empresas, Francis Ford Coppola sostiene que una de las maneras más eficaces para sacar lo mejor de la gente es llevarla hacia un espacio creativo, como en la infancia, cuando se inventaban juegos y situaciones. El cineasta afirma que en cada compañía hay poetas que aportan las ideas e ingenieros que se encargan de llevarlas a la realidad. En ese contexto, las reuniones de trabajos son como una película: las hay buenas y también malas, en las que tanto los ingenieros como los poetas quieren ser protagonistas. “Vivimos en un mundo de celebridades, en el que todos tratan de actuar, cumpliendo roles más activos en cada reunión de trabajo”, indica a LA GACETA Guillermo Occhipinti, experto en Gestión y Dirección de Recursos Humanos. Sin embargo, reconoce que, como en todo filme, en las reuniones sucede que algunos actores, por desinformación o falta de motivación, están algo ausentes de las decisiones que se toman.
Antes de encarar la forma de diseñar las estrategias o planes de acción, lo fundamental es generar la química suficiente entre los integrantes de la mesa de reuniones, señala Occhipinti, profesor del Programa Executive en Dirección de Recursos Humanos, dictado por la Fundación del Tucumán. Las reuniones de trabajo son espacios para el ejercicio de la integración y la comunicación interna.
Para evitar que se conviertan en encuentros tediosos, Occhipinti sugiere repartir más el micrófono, es decir, darle a la gente más protagonismo, para que no reine el unidireccionalismo (donde sólo el jefe expone) que aburre. El dinamismo es la segunda clave para llevar adelante las reuniones. “Por ejemplo, en Techint aplicábamos el sistema 8x5, en el que cada integrante desarrollaba ocho temas en cinco minutos”, señala. “Excederse en el tiempo desmotiva y los debates pueden ser ad hoc; darse en ámbitos más específicos”, puntualiza.
El experto sugiere aplicar la técnica aristotélica antes de ingresar a una reunión: “poner toda la energía en la construcción del mensaje (logos), con la química suficiente para vender la idea y que otros la acepten (pathos), pero siempre con la dosis suficiente de credibilidad (ethos)”.
La elección del día de la semana también importa. “Un lunes a la mañana no es el mejor día para definir planes o proyectos”, puntualiza el especialista.
¿Qué hacer frente a aquellos empleados que no participan activamente de las reuniones? Occhipinti afirma que la mejor manera de motivarlos es generándoles proyectos. Eso redundará en una mayor responsabilidad en el trabajo y más compromiso para involucrarse en la toma de decisiones.
Poniendo de referencia a Hollywood, Occhipinti cree que las reuniones de trabajo deben ser como una película de acción, al estilo Swat, en el que haya empleados que transiten por los techos; otros que sean más agresivos con las decisiones, asumiendo riesgos y un grupo que defienda los proyectos. Claro que el líder deberá ser quien defina y distribuya rápidamente las tareas o los temas.
Ninguna empresa representa Disneylandia. Como en todos los órdenes de la vida, en las reuniones de trabajo hay conflictos, sobre todo con problemas de cartel (protagonismo). “Está en la naturaleza humana, pero no hay que preocuparse tanto por los conflictos en sí, sino en saber gestionarlos, a partir de la tolerancia”, afirma.
A los empleados hay que hacerlos actores protagonistas, insiste Occhipinti. “La gente quiere salir en la foto y el enlatado no motiva. En las reuniones de trabajo, deben dársele la oportunidad de cambiar una coma o un paréntesis”, acota.
Como decía Coppola, las áreas de una empresa replican a una película, en la que el guión puede ser el plan de negocios y el casting es comparable con la selección y gestión de los Recursos Humanos. “Un director cinematográfico no le dice a la gente lo que tiene que hacer. Todo el mundo sabe qué es lo que tiene que hacer”, expresó Coppola, en el Expomanagement 2007