Inspiración (¿?) Instantánea

domingo 9 de agosto de 2009

¡Quiero un Aumento!


Cecilia Acuña me invitó a participar de este artículo, creo que vía María Ines del Árbol. Las lineas las escribí un día que estaba volando de fiebre (gripe A???) en un hotel de Neuquen, antes de una capacitación a Exterran que brindamos junto a Ariel Castiglioni. ¡Gracias a todos!

Adjunto la nota http://www.conexionbrando.com/nota.asp?nota_id=1159002



¡Quiero un aumento!
Por Cecilia Acuña. Hay situaciones difíciles en la vida por las que debemos transitar necesariamente, algunas obligadas por el destino, y otras impuestas como metas de satisfacción personal; entre ellas, pedir un aumento de sueldo. La crisis global hace que el asunto se vuelva aun más problemático de lo que es en situaciones de prosperidad, pero Gonzalo Elizalde, responsable de sistemas de una pyme, supo aprovechar la oportunidad y alcanzar su objetivo aplicando una interesante lógica. "Las empresas maduraron respecto de la crisis de 2001 y no quieren perder a sus talentos clave. Por otro lado, en tiempos de conflictos financieros, te piden esfuerzos extra en tus actividades normales. Entonces, conociendo mis fortalezas, me di cuenta de que me encontraba en el mejor lugar para reclamar una retribución justa y significativa. Y la conseguí porque ellos no quieren perderme, pero, a la vez, me piden trabajar más. Mi pedido, por eso, estaba más que justificado." Por supuesto, ninguna experiencia ajena eliminará los nervios a la hora de pronunciar la temida frase "quiero un aumento de sueldo". La idea, en todo caso, será conocer ciertas pautas fundamentales para no quedarnos en blanco y para que la negociación sea un éxito. "En principio, hay que saber por qué se pide el aumento. Dependerá de uno la forma exacta de plantearlo. La idea es que cada minuto de la charla tenga su correspondiente minuto de preparación", asegura María Inés del Arbol, coordinadora del Departamento de Desarrollo Profesional de la Universidad de Palermo (UP). Lo primero que debe realizarse es una pequeña investigación de mercado. "Te va a ir mejor si sabés que tu sueldo en el mercado está devaluado", explica Guillermo Occhipinti, consultor independiente de recursos humanos en empresas y escuelas de negocios. Con la comparación de ingresos entre distintas organizaciones, ahora lo fundamental será conocer los puntos fuertes de nuestra gestión para poder citarlos y, sobre todo, para ser conscientes de que merecemos el aumento. El objetivo no es convencer a nuestro jefe, sino mostrarle que el pedido es realmente justo respecto de la trayectoria laboral. Controlar el aspecto emocional será un punto clave en la negociación. Ni se te ocurra atacar a tu jefe en medio de un pasillo. "Siempre se debe combinar una reunión exclusiva para el diálogo", aconseja Del Arbol. "Antes, conviene evaluar el humor del director. Uno sabe cuál es el mejor momento del día, cuándo está más desocupado y disponible", sugiere Occhipinti. Comenzar con un rotundo "quiero un aumento" parecerá más un capricho que una buena estrategia. Lo mejor es realizar un balance ordenado de logros, tareas y responsabilidades justificando cada uno de los méritos sobre los que se basa la solicitud para exponerla de manera lógica. En cuestión de números, desde la UP sugieren plantear un piso y dejar que el aumento concreto lo decida el jefe. ALTERNATIVAS Si el jefe rechaza la solicitud, se debe apelar a la creatividad para conseguir un aumento de manera indirecta. "Tal vez, no se alcance un mayor ingreso, pero se pueden lograr más días de vacaciones, una capacitación financiada por la empresa, o un bonus sobre resultados", señala María Inés del Arbol. Guillermo Occhinpinti explica que "una manera de aumentar el salario es ahorrar costos pidiendo el pago de combustible, una cochera, los almuerzos, los viernes flexibles o días de trabajo desde casa". http://www.conexionbrando.com/nota.asp?nota_id=1159002

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